Me acabo de sacar el maquillaje. El gallo se cansó de cantar anunciando que por fin hoy ya es un nuevo día. Son las 6 y media de la mañana y me vi en la obligación de escribir ya que: no tengo sueño, me volví del boliche, terminó la fiesta y al parecer estoy sola, va… no tanto, con candy en mis pies y malo caminando de aquí para allá.
Cuando termina una fiesta todo lo que continua es triste y tedioso: tenés que comer la sobra de lo que quedó, tenés que guardar ese cotillón inmundo para una nueva fiesta en la que nunca lo vas a usar, la plata se fue en cinco horas, trabajaste como un perro y volvés cansadisimo ¿y la fiesta? La verdad no sé… con el tiempo te das cuenta de que cuando uno realmente disfruta es cuando sos invitado, la fiesta es del otro y por eso te relajas y todo te chupa un huevo como tiene que ser.
Con el tema del amor todo mal: cuando estuve con alguien en alguna fiesta volví llorando porque siempre era motivo de pelea, y ahora que estoy sola casi vuelvo llorando porque estoy sola. Así que bueno, como dije antes, todo se pone triste.
Todavía me queda lavarme los dientes, cerrar las persianas, desvestirme y acostarme en mi cama a intentar dormir hasta hoy a la tarde, donde será un nuevo día totalmente diferente… para colmo eso, dos domingos en una semana. Y cuando me despierte me esperan los sanwichitos de migas y un freeze evolution que se abrió y nadie tomó. En fin, que bueno que estuvo la fiesta… lástima que se terminó.