Todo lo escrito hasta el momento él nunca lo va a leer… nunca. Porque no tiene face y, aunque lo tuviera, no lo sabría usar. Tome la decisión de retomar mi blog, ese que un día hice y que nunca nadie vio porque hasta yo me olvide que lo tenía. Le puse un nombre extraño porque no tenía ganas de pensar algo que quizá ya otro lo hubiese usado y supuse que a no ser que sea una astrónomo o astrologo nadie le pondría a su blog Almicantárada, quizá el sape pero él no tiene blog (creo)
El otro día le pase link y me dijo que le gustó lo que había subido, seguro leyó el escrito de los colgado pero… como él nunca se hizo cargo de su colgades le debe haber parecido gracioso y seguro quedo como Homero Simpsons diciendo “¡que idiota estos colgados” sin darse cuenta que el escrito era casi exclusivamente para él.
Entonces… ¿Cómo hago yo a que se entere de manera indirecta lo que le quiero decir? Videos no voy a hacer, no soy graciosa, no soy carismática y no tengo camarita. Aparte no se puede hacer un video con eso, Tipo diciendo: odio que te rías cuando estoy llorando… ¿Cómo se remonta eso? Diciendo “cuando estoy llorando al frente tuyo, mínimamente… dame un abrazo, prepárame vos el té… no me mires mientras lloro y me preparo el té” Más patético que llorar sola es llorar con público, porque sí, porque te comportas como público, porque no te subís a mi escenario a darme un abrazo, a prepárame un té… me miras tipo espectáculo y después pretendes que deje de llorar sola. No puedo, menos si me estas mirando así… porque comienzo a llorar por impotencia y eso es peor. Si te pido un abrazo no es para que vos calmes mis tristezas, no es para que vos me soluciones mi dolor, no es para hacerte cargo a vos de algo que quizá … que tal vez… esta vez no hiciste. El abrazo es solo para sentir que alguien (es este caso vos) se está preocupando por mí, que esta tratando de contener el desborde de mis emociones aunque le sea imposible. Que me está haciendo compañía porque quiere verme bien, no porque es entretenido verme llorar y a la primera de cambio amenaza con que se va a ir si yo lo trato mal. Si vos no estas haciendo nada, absolutamente nada para verme un poco mejor, que te vallas no iba a cambiar la situación… iba a cambiar si sacabas de vos la humanidad que tenés adentro y al menos me preparabas un té. Sí, ya sé que me lo terminaste preparando… pero te lo pedí yo porque estaba débil y necesitaba sentarme. Te cuento que esa no valió. Te cuento que el abrazo que me diste porque yo te agarre los dos brazos y te los puse en mis hombros no valió. Te cuento que el abrazo que yo necesitaba era para sentir un intento de contención que casi ni iba a funcionar, pero que actúa de otra manera. Cuando me abrazan cuando estoy llorando, es porque alguien me quiere ver bien, por lo tanto yo voy a estar agradecida, y por agradecimiento voy a querer devolver el favor y la forma de devolución es ponerme mejor, por eso dejo de llorar y puedo tomar mi té.
Seguro él no va a leer esto, igual si lo lee no se va dar cuenta que fue para él, aunque que si se da cuenta de que es para él va a decir que no fue para tanto. Ya está, ya poco importa, ahora sé que cuando estoy mal tengo que quedarme sola o pedir contención a quien sepa dar un abrazo. Porque no todos sabemos dar un abrazo, porque no todos sabemos demostrar un intento de consuelo, porque no todos nos damos cuenta cuando es necesario hacerle el té al que está llorando.